Jordan Fliegel no era un buen basquetbolista de niño. Poca rapidez en sus pies. Un jugador promedio. Jugó en banca para su equipo de secundaria en Cambridge, Massachusetts, apenas agarrando los matices fundamentales del juego. No fue hasta que conoció un entrenador en un campamento de verano que comenzó a entender lo que se necesitaba para tener éxito en la cancha de baloncesto.

Fliegel y el entrenador practicaron uno-a-uno por meses, con el larguirucho de 15 años de edad, afinando y mejorando su tiro, su juego de piernas, y sus instintos en la cancha. Al inicio de su segundo año de preparatoria, comenzaba también en el equipo de su escuela. Luego pasó a jugar a nivel universitario en Bowdoin, ganó la liga, ganó en todo el estado, y todos los honores de Nueva-Inglaterra, y fue nombrado como el jugador más valioso del equipo en su último año.

Fliegel recuerda ese verano antes de su segundo año de preparatoria. “No hubiera pertenecido en la cancha de todas maneras” dice Fliegel “si no hubiese sido por ese entrenador.”

Ahora Fliegel, de 28 años, es el fundador y presidente de CoachUp, una empresa que conecta atletas con entrenadores privados. Tres años después de su lanzamiento, CoachUp conecta alrededor de trece mil entrenadores con más de cien mil clientes a nivel nacional. El sitio revisa a cada entrenador al inscribirse, luego revisa las críticas y las tasas de respuesta para que se mantengan a la par —proporcionando a los atletas una forma fácil y segura de mejorar sus habilidades.

Encontrando inspiración

La idea de negocios llegó a Fliegel después de un período de dos años jugando como extranjero en la liga nacional de Israel. Cuando regresó a casa, sintió la inquietud de devolver un poco de lo que había recibido de su entrenador. Pero, encontrar clientes era lo desafiante pues la industria de los entrenadores personalizados estaba fragmentada, con atletas y entrenadores confiando sobre todo en el boca-a-boca o en sitios como Craigslist para encontrar uno al otro. Fliegel reconoció la oportunidad y estructuró la idea. Tuvo la visión de un mercado donde los entrenadores y atletas se pudieran conectar en base a sus locaciones, así como el nivel del deporte y la habilidad deseada.

Fliegel comenzó a perseguir esta idea en 2011, buscando entrenadores en sus redes personales y así trajo a Arian Radmand, de 29 años, y Gabe Durazo, de 30, como cofundadores técnicos. El siguiente año, CoachUp.com se lanzó al público con 100 entrenadores en el programa. Despegó rápido desde ahí, asegurando la inversión y ganando un lugar en el Boston TechStars.

Ahora, CoachUp ofrece especializaciones en 25 deportes, desde baloncesto y fútbol hasta nado y yoga. La compañía toma un pequeño porcentaje de los honorarios del entrenador por cada sesión. A cambio se ofrece una herramienta instantánea del pago, un calendario de sesiones, y $ 100,000 en seguro de responsabilidad – por no hablar de una plataforma de auto-publicidad que no existía hace tan sólo unos años. La mayoría de los atletas de CoachUp van desde los primeros años de colegio hasta  bachillerato – una pirámide natural, como Fliegel señala, con los mejores atletas con mayor probabilidad de continuar después de la graduación de la escuela.

El entrenamiento es una industria de $6 Billones según el investigador de mercado IBIS Mundial, y continúa creciendo a medida que más peso se le da a la condición física – y a medida que más padres comienzan a ver el deporte como forma de pagar la universidad. Pero Fliegel lo ve como algo más que eso. “No se trata sólo de conseguir la beca- pueden haber más resultados positivos además de ese” dice él “Si usted cree en un niño y lo empuja a ser mejor, y ellos ven que son mejores, entonces se vuelve algo como ‘guau, aprender es divertido. Y dominar algo es divertido. Y, quiero aplicar eso’.”

Crecimiento a través del deporte

Fliegel habla por experiencia propia. Él dice que no era buen estudiante  – “Cs y Ds”- hasta que comenzó a ver su lugar en la cancha de baloncesto.  A medida que su juego mejoró, su confianza en sí mismo se disparó, y lo mismo hicieron sus calificaciones. Eventualmente, Fliegel estudió derecho en Bowdoin –y, en su último año, ganó el premio Jefferson Davis Book Award que sólo se les da a los mejores estudiantes del programa.

Fliegel no cree que nada de esto sea una coincidencia. “hay muchos estudios que demuestran que los entrenadores son las personas más influyentes en la sociedad cuando se habla de niños” agrega “Todo es cuestión de confianza y de desarrollar el carácter.”

No es fácil decir que los niños son los únicos beneficiarios. La dura verdad es que sólo alrededor de 2% de los atletas universitarios llegan a jugar profesionalmente, y aún ellos que pueden ganan menos que el estadounidense promedio. Fliegel ve CoachUp como una gran oportunidad para que ex atletas universitarios puedan ganarse la vida o para que los atletas actuales por otro lado puedan hacer dinero también.

Colleen Connors, una ex jugadora de hockey en UPenn, usa este sitio para conectarse con atletas hasta cuatro sesiones por día. “éste ha sido uno de mis mayores ingresos últimamente” dice ella, que tenía un trabajo en finanzas pero lo dejo para comenzar su propio negocio de equipos deportivos. “me deja dedicarme a mi propio horario. Y, hay muchos atletas y padres de familia que no me hubieran encontrado de otras formas.”

La gama de entrenadores actualmente incluye decenas de jugadores de liga mayor de fútbol y lacrosse, así como miles de ex atletas universitarios y uno que otro profesional retirado. A finales de Marzo, Stephen Curry de Golden State Warriors, invirtió en la compañía y se convirtió en socio parcial y vocero de la empresa. Curry, líder en conseguir votos para la NBA en 2015, ha sido un defensor del entrenamiento privado, señalándolo públicamente a ella como una clave para su éxito como jugador profesional.

Al final, muchos niños juegan por recreación. Sí, el entrenamiento extra puede ayudar a pulir atletas en estrellas, pero el mejor resultado se obtiene de darle al niño más habilidades y un mejor entendimiento del juego.

“Los deportes son tan puros, tan hermosos” dice él. “Yo creo fervientemente que esa es la mejor forma de llegar a los niños.”

“Y, de todas maneras es más divertido todo cuando sabes jugar.”

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