Probablemente nunca has oído hablar de Joe Aigboboh, pero si juegas en tu dispositivo móvil, seguramente te has encontrado con algunas de sus creaciones. Más de 50 millones de personas han utilizado unas 200 millones de horas, las cuales equivalen a 23.000 años, en jugar los juegos desarrollados por su compañía, PlayQ.

Sin el beneficio de una financiación exterior, aparte de una inversión inicial de $10.000 por parte de Techstars, un acelerador para emprendedores, PlayQ de Aigboboh registró 11 millones de dólares en ingresos el año pasado. A pesar de que esta es solo una fracción de lo que grandes empresas de juegos – tal como King Digital Entertainment quien obtuvo su fama por Candy Crush – PlayQ está bien situado para crecer y esparcirse rápidamente, junto al sector de los juegos móviles en los próximos años. Newzoo, una firma de investigación, espera que las ventas incrementen hasta alcanzar una cifra de $41 billones para el año 2017. Esto es más de 30 billones de dólares hasta la fecha de hoy, según la firma.

PlayQ, quien ha lanzado juegos reconocidos tales como Charm King y Bubble Blitz, espera ganancias de $20 millones de dólares para finales de este año.

“La estrategia es estar concentrados en producir éxitos y asegurarse de que seamos capaces de apoyar y hacer crecer estos títulos hasta que sean tan grandes como puedan ser,” dijo Aigboboh.

Pero no se deje engañar por la seguridad con que la que él habla. Incluso el imperturbable Aigboboh no siempre fue tan centrado.

Mientras que muchos emprendedores lanzan nuevas empresas basados en una pasión o interés singular, para Aigboboh, la decisión de iniciar una empresa de videojuegos fue casi que totalmente debida al azar. “Todo se originó más debido al hecho de que ya tenía una formación en ingeniería y podía escribir códigos”, dice. Es probable que lo que más ayudó es que tanto él como su co-fundador Ryan Komori, a quien Aigboboh conoció en la escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, contaban con un largo historial de jugar juegos de consola, desde Atari y Nintendo hasta Playstation y Xbox.

En el año 2007, cuando PlayQ inicio bajo el nombre J-Squared Media, Aigboboh estaba en medio del programa de tres meses de Techstars. El formó parte de la clase inaugural del acelerador.

Afortunadamente para los co-fundadores, el tiempo no podía haber sido mejor calculado. Facebook acababa de lanzar su plataforma, la cual permitía a desarrolladores terceros crear aplicaciones que se pudieran compartir con cualquier usuario de Facebook. Las conexiones sociales de la plataforma ayudaron a que los juegos iniciales de PlayQ acumularan más de 3 millones de descargas antes de que se terminara el período en el que Aigboboh estuvo en Techstars. A finales del verano, Aigboboh tenía múltiples ofertas de adquisición por encima de 7 cifras por su compañía de juegos.

“Fue un gran torbellino”, dice, añadiendo que rechazó todas las ofertas para poder seguir desarrollando su negocio por sí mismo. Después de algunos años de estar desarrollando juegos exclusivamente en la plataforma de Facebook, PlayQ cambió su enfoque para desarrollar juegos para equipos móviles y tabletas con sistemas iOS, Google Play y Kindle Fire. Todos los juegos de la compañía comienzan con una historia original basada en un grupo de personajes ficticios.

“Después, crearemos el juego para que este se centralize alrededor de la marca, en lugar de que sea al revés,” dice Aigboboh. El último juego de PlayQ, Charm King, es una fantasía inspirada en un cuento de hadas que luego fue ubicada entre las 100 aplicaciones con más ingresos en más de 40 países en iOS y Google Play en el 2014.

Uno de los mentores de Aigboboh es el co-fundador David de Techstars David Cohen, quien dice que ha observado un alto nivel de firmeza y decisión de parte de Aigboboh desde el instante en que se conocieron.

“Muchos de los fundadores debaten las cosas durante meses”, dice Cohen. “Joe se mueve extremadamente rápido cuando cree que hay una oportunidad, característica por la cual se ha diferenciado del resto.”

Uno de los recuerdos más significativos de Cohen en relación con el programa de Techstars, es la discusión de las ofertas de adquisición que Aigboboh terminó rechazando. “Nosotros le decíamos, “Mira, no es todos los días que alguien te ofrece un millón de dólares cuando recién sales de la escuela”, dice Cohen. “Él tomó la decisión en un solo día”.

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