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Pasar del inicio de un emprendimiento a un negocio exitoso es un camino difícil y lleno de obstáculos. He aquí 9 errores en emprendimientos que debes evitar si quieres sobrevivir más allá de las etapas iniciales.

Los emprendedores son personas muy optimistas. Después de todo, ¿quién más pondría corazón, alma, dinero ganado arduamente y energía sin límites en algo que tiene un 50 por ciento de posibilidades de ser rentable dentro de cinco años?

Pero aquellos que han tenido éxito saben que se necesita más que optimismo y pasión para hacer que un negocio funcione: se necesita un mapa que no sólo ayude a identificar las métricas necesarias para el éxito sino también advierta acerca de los peligros que seguramente pueden descarrilarte.

De acuerdo, probablemente hay tantas razones para el fracaso de un emprendimiento como emprendimientos existen en el mundo, pero aquí se enlistan los nueve errores más comunes a evitar, junto con algo de sabiduría bien ganada de los empresarios que saben por experiencia cuan debilitantes pueden ser esos errores.

1. Permitir que el amor te vuelva tonto

A sus 20 años de edad, cuando Alfredo Atanacio viajaba frecuentemente por negocios entre su casa en Miami y su natal El Salvador, encontró que una asistente virtual le ayudaba a mantenerse organizado. Seguramente, él pensaba, otros profesionales estaban en el mismo barco y apreciarían (además de pagar generosamente por ello) la ayuda de asistentes virtuales bilingües. Así, Atanacio y su socio de negocios, Rodolfo Schildknecht, lanzaron Uassist.ME con sede en Miami en 2009 como un negocio de servicio de asistentes virtuales para personas ocupadas.

Pero los socios estaban equivocados acerca de llenar una necesidad del mercado. “Nadie quería probarlo, y pensamos, ‘¿Qué pasa con esta gente?'” Atanacio recuerda. En ese momento, Uassist.ME estaba cobrando $ 700 al mes. Los clientes potenciales y asesores sugirieron que ofreciera un precio más bajo y se focalizara en empresas en lugar de individuos, pero los socios insistieron en apegarse a su plan de negocio original.

Después de varios meses, sin un aumento visible de clientes, ellos cedieron y cambiaron su modelo de negocio, dirigiéndolo a las empresas e introduciendo precios diferenciados que iniciaban en $ 200 al mes. “Ahora el 80 por ciento de nuestros clientes son empresas”, dice Atanacio, “y la mayoría decide inscribirse en el plan de $200 y luego aumentan las horas (y tarifas). Ahora tenemos alrededor de 300 clientes que pagan entre $ 200 a $ 1,500 al mes”.

Mientras que UAssist.ME ahora está en el camino correcto, Atanacio sabe que perdió tiempo y tracción. “Me enamoré de la idea, y me molestaba cuando la gente me dijo cómo debía estar manejando el negocio”, dice. “Te ciegas, y eso es un error costoso.”

2. Perder el enfoque

La primera vez que inicias una empresa, es muy tentador distraerse con objetos brillantes, es decir, esas oportunidades que llaman poderosamente tu atención a pesar de que pueden no ser parte de tu negocio principal. Matt Wilson, quien co-fundó Under30CEO en 2008 como una red social para los jóvenes empresarios, dice, “cambié de rumbo demasiadas veces al inicio.” En ese entonces, Wilson y su co-fundador, Jared O’Toole, estaban cortos de dinero y, Wilson dice, “ya que no teníamos dinero, siempre andábamos persiguiendo la siguiente cosa que nos haría ricos o al menos pagaría nuestras cuentas.”
Los socios intentaron vender herramientas de desarrollo personal, tales como libros y cursos en línea, y se aventuraron en mercadeo de afiliación, consultoría y ofertas diarias. Cuando un modelo de ingresos no era un éxito instantáneo, intentaban otro. “Si hubiéramos empezado con algo de dinero, nos habría dado el margen de maniobra para ser más pacientes”, dice Wilson en retrospectiva.

Ahora, Under30CEO es una compañía de medios que ha monetizado principalmente a través de la publicidad. Y los socios han iniciado una empresa de viajes de aventura para los adultos jóvenes llamados Under30Experience, la cual se expandirá de hacer un viaje al mes a cinco para el final de este año. Una división de publicaciones también está en camino.

“Ahora, cuando empiezo un modelo de ingresos, busco iniciarlo de por vida”, dice Wilson. La valiosa lección que aprendió: “Comienza con el capital, elige una forma de hacer dinero, y aférrate a ella.”

3. Estar Sub-capitalizado

Ver número 2.

4. Demasiada planificación

Un plan de negocios es necesario, ¿verdad? Tal vez no. Pasar demasiado tiempo tramando los detalles de tu idea puede hacer que te quedes fuera del negocio incluso antes de empezar.

“La planificación es una actividad estática basada en una perspectiva que va a cambiar o será probada como inadecuada a medida se comienza a ejecutar y a aprender de ella”, dice Newman Morgen, co-fundador de IdeaPaint y de una nueva empresa llamada MixedMade que elabora Bees Knees, una salsa picante de miel. Newman y su socio, Casey Elsass, lanzaron MixedMade con el firme compromiso de llevar su nuevo producto al mercado en 30 días.

“Nos vimos obligados a la acción, incluso cuando la planificación se sentía más fácil o más segura”, dice Newman. “Aunque nuestro marco de tiempo autoimpuesto era retador, creo que realmente hizo nuestro trabajo más fácil.”

El objetivo de los socios era demostrar rápidamente que había un mercado para Bees Knees antes de invertir en otras áreas del negocio, lo cual los obligó a tener un enfoque como de láser. “Con tan pocos días para completar todas las etapas para poner el proyecto en marcha, tuvimos que preguntarnos continuamente: ‘¿Esto que estoy haciendo en realidad está acercándonos a alcanzar nuestra meta de lanzamiento?'”, dice Newman.

Elegir un nombre para el producto, encontrar los proveedores de miel y botellas, experimentar con la receta y diseñar un logotipo fueron procesos hechos sin mucha deliberación y en el entendido de que cada decisión tomada no sería “correcta”. Pero su estrategia funcionó, y ahora la compañía ha despertado el interés de un importante minorista.

5. Elegir el Inversionista Incorrecto

Cuando tu compañía gana algo de tracción y de repente te encuentras en modo de crecimiento, también puedes descubrir que tus reservas de efectivo están menguando. Pero cuando llega el momento de reunir capital externo, recuerda esta regla cardinal: No todo el dinero es igual.

Freya Estreller, co-fundadora del fabricante de convites gourmet congelados CoolHaus, y su socia, Natasha Case, decidieron trabajar con un “inversionista ángel” que creían era perfecto para su creciente empresa. “Él había invertido en una empresa de galletas que empacaba nuestros productos, por lo que creímos que sería un buen inversionista estratégico” Estreller recuerda.

Pero los socios estaban equivocados. Mientras que el inversor sin duda tenía intereses que estaban alineados con CoolHaus, él estaba preocupado por las operaciones del día a día y no estaba dispuesto a dejar que los co-fundadores cometieran errores, dice Estreller. “Confundimos intereses comunes con visión común”, señala.

Afortunadamente, el inversor acordó convertir su patrimonio a la deuda. La lección de Estreller: Se claro sobre el valor, más allá del dinero, que tu inversor suma a tu negocio.

Estreller y Case recientemente aterrizaron un acuerdo por $1 millón en financiamiento del ex CEO de Grupo Cherokee Bobby Margolis, a quien se le acredita dar la vuelta y construir esa marca. “Él piensa en grande”, dice Estreller. Se centra mucho menos en el día a día y más en ayudar a los socios a convertirse en el próximo Ben & Jerry. Según Estreller, CoolHaus está ahora en camino de lograr casi $6 millones en ingresos este año.

6. Contratar demasiado rápido

Casi todos los CEO se quejan de lo difícil que es contratar y retener buenos empleados. El problema es aún más difícil para los fundadores de emprendimientos, quienes con frecuencia no pueden pagar salarios decentes pero necesitan estar preparados rápidamente con ayuda para gestionar todas las partes móviles en sus empresas nacientes.

Tal fue el caso de Deepti Sharma Kapur, quien comenzó FoodtoEat en 2012. La compañía es un servicio de pedidos en línea que ofrece a los consumidores acceso no sólo a restaurantes, sino también a los camiones de alimentos y servicio de comidas. Los restaurantes pagan a la empresa sólo diez centavos por pedido. “Siendo fundadora única, yo sabía que necesitaba un equipo”, dice Kapur.

Para construir su base de clientes, ella contrató vendedores rápidamente, pero cometió el error, según Kapur, “[de] contratar de personas que no entendían la compañía o su visión, sino que solo buscaban puestos de trabajo”. El resultado: Kapur se enfrentó con la dolorosa tarea de dejar ir personal – una distracción que ningún emprendedor quiere.

“Ahora estoy sobre todo apoyándome en referencias y hablando con la gente en la industria”, ella dice acerca de su proceso de contratación. “Y la primera pregunta que hago es: ‘¿Qué sabe usted acerca de la industria y sobre nuestra empresa?'”. FoodtoEat, que trabaja con más de 900 vendedores de comida y sirve a clientes corporativos como Tumblr, registró $500,000 en ingresos el año pasado.

7. No escuchar a los clientes

En 2009, Fan Bi y Danny Wong iniciaron Blank Label, un fabricante de camisas personalizadas en línea, con el supuesto de que su base de clientes eran chicos jóvenes e inconformistas que estarían interesados en diseñar sus propias camisas. Dieciocho meses más tarde, Blank Label tuvo ingresos de seis cifras y estaba cerca de ser rentable. Los fundadores pensaron que era hora de mirar un poco más de cerca a los datos de sus clientes. Ellos se sorprendieron de lo que encontraron.

“La primera vez que lanzó Blank Label, presentábamos camisas de vestir personalizadas como una gran oportunidad para diseñar tu propia camisa”, dice Bi. “Sabíamos que los clientes también se preocupaban por conseguir un ajuste personalizado, pero no nos centramos en eso.”

Al final resultó que su base de clientes era mucho más conservadora que a la que ellos pensaban que estaban apelando. “Después de un estudio de todos nuestros clientes, el 82 por ciento de ellos regresó y dijo que les importaba principalmente un ajuste a la medida”, dice Bi. “Sólo el 6 por ciento se preocupaba principalmente por diseñar su propia camisa.”

¿La lección que aprendieron? “Contacta constantemente a los clientes para saber por qué compran tu producto”, dice Bi. “Enfócate exclusivamente en esa razón y sé el mejor en eso.”

8. Tratar de ser perfecto

“Bueno” puede ser el enemigo de “Excelente”, pero tratar de ser excelente en todo desde el primer momento puede ser tóxico para un emprendimiento. “Es importante analizar el costo-beneficio de tus actividades y realmente priorizar”, dice Kristaps Ronka, fundador de BookMyCity, una plataforma para reservas de cita en línea para los proveedores de servicios, tales como profesionales de la salud, la mecánica y entrenadores personales.

“A menudo teníamos que dar un paso atrás y priorizar, atrapándonos a nosotros mismos perdiendo tiempo valioso en elementos que son, sin duda, muy buenos, pero no necesariamente esenciales para el producto principal,” dice Ronka. Por ejemplo, el video tutorial de lujo que tenía la compañía para los usuarios era una buena característica para el sitio web, pero las instrucciones básicas habrían bastado mientras los fundadores se centraban en cuestiones más urgentes, Ronka señala. Y el tiempo gastado en desarrollar precios para un “trato de paquete” podría haber sido fácilmente retrasado.

“Es muy fácil caer en el bucle de ‘características y diseño’, hasta un punto en el que justificas el trabajo con el supuesto que más clientes estarán interesados en un producto ‘más bonito'”, explica Ronka. Ahora, él etiqueta cada elemento su lista de tareas con etiquetas como “falla”, “urgente”, “usabilidad”, “diseño”, “bueno para tener”, y así sucesivamente. Esto obliga a él y su equipo a centrarse en tareas que pueden no ser tan atractivas – como la funcionalidad de facturación, por ejemplo – pero que son esenciales para el núcleo del negocio.

9. Seguir Consejos a Ciegas

Cuando inicias por primera vez, puede que no tengas muchas personas para consultar con respecto a tus problemas de negocio, por lo que confías en las pocas personas que crees que te pueden ayudar. Por ejemplo, puedes llevar inversores a bordo no sólo porque se necesita dinero, sino porque también necesitas consejo.
Pero el consejo de los inversores, con frecuencia muy valioso, no es 100 por ciento confiable. Zoe Barry, fundadora de ZappRX, aprendió por las malas que seguir ciegamente consejos de los inversores puede meterte en problemas. ZappRX es una plataforma que conecta médicos, farmacéuticos y pacientes para ayudar a administrar medicamentos. Sus inversionistas le recomendaron que añadiera dos ejecutivos a su equipo, los cuales Barry contrató después de hacer lo que ella pensaba era adecuado – sus inversionistas le habían recomendado a estas personas, después de todo.

Pero las nuevas contrataciones no funcionaron -Barry incluso descubrió que un candidato había tergiversado sus calificaciones. Ella se vio obligada a despedir a ambos ejecutivos y, dice, “Fue muy doloroso.”
En el proceso, ella hizo un descubrimiento clave: Cuando se trata de construir y perfeccionar su producto, ella misma es su mejor consejera.

“Uno de mis inversores sintió fuertemente que había una característica del producto a la que se debería apostar,” dice Barry. El problema: Después de chequearlo con un cliente clave, ella descubrió que la función no era algo que ellos estaban dispuestos a pagar.

La lección: Haz tu propia investigación, independientemente de lo que los inversores digan que es el camino correcto para tu empresa. “Una vez tengas los datos, puedes volver y tener una conversación productiva para disuadirlos”, dice Barry. “Ya que yo he hecho la investigación, no estoy bajo ninguna obligación de ir por el camino [que ellos han] defendido”.

¿Cuál es el error más grande que ha hecho con su emprendimiento?

Ésta es una traducción. El contenido y las imágenes pertenecen a sus autores originales. >>Ver artículo en su idioma original<<